jueves, 25 de agosto de 2011

El aviador.



El aviador

Y vuelo, vuelo por el cielo de Madrid
Y acaricio las nubes una a una
Voy apagando las estrellas de la noche
Que aún están encendidas
Y prendo el sol con su llama poderosa
Que sin necesitar gas ni leña
Luce por todo el día y nos da la vida
Y ya subido en el cielo sobrevuelo la ciudad entera
Y desde abajo la gente me mira volar asustada
Como si se tratara de algo maravilloso
Desusado, poco habitual o fantástico
Y entonces al mirarlos siento como que ya no puedo volar
Que no sé cómo me mantengo allá arriba
Y empiezo a caer
Y caigo, caigo, caigo
Pero nunca llego al suelo
Cuanto más caigo más lejos veo todo
Y la ciudad se hace pequeña
Y veo la provincia, el país, toda Europa, el mundo entero
Y las estrellas que antes fui apagando una a una reaparecen
Y me sonríen justo antes de que la luna encienda su disco de plata para mí
Y me salve en su sueño de blanca luz
Que me inunda de paz y felicidad
Y la luna va y me dice:
Lo ves José, hasta el mejor aviador necesita una madre
En la que aterrizar siempre
Y me deja dormido sobre la superficie de la tierra
Mientras su luz ilumina el universo entero

José Ramón Carballo
Del libro de poemas "Nieve de abril"


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