lunes, 26 de noviembre de 2012

Decíamos ayer. El tiempo sobre mi fotografía y otras historias. Noviembre 2011 (7).

miércoles, 23 de noviembre de 2011


El cuadro de la semana. Joan Miró.

Joan Miró. Azul.
¿Es esto un cuadro? No lo sé, no lo creo, ¿pero acaso algo que no es un cuadro es necesariamente menos valioso que un cuadro?, depende del observador.

Ahí quería llegar, a la gran subjetividad del arte, la del artista sumada a la del espectador.

¿Hay algo cierto en arte? Creo que nada ¿Es el arte una cuestión de moda? En mi opinión es más una cuestión de experimentación, de innovación.

¿Tienen algo en común este cuadro y Las Meninas? En apariencia nada, salvo el soporte, lienzo, y la pintura, óleo, pero en esencia son lo mismo expresado de dos maneras diferentes.

¿Y cuál es más valioso?

Los dos, pues aportan algo, cada uno en su momento, fundamental en la historia de la belleza, algo indescriptible, insustancial, etéreo, algo que flota en el aire y que sólo un artista sabe captar, el amor por la vida, la pasión por la idea, el vuelo del genio persiguiendo lo inmortal.

El arte, si es verdadero, siempre contiene esta pasión en grado extremo.

Me gusta este cuadro, casi más que Las Meninas, porque este cuadro puede hacerlo cualquiera, el problema, la clave, está en que una cosa es ser capaz de hacerlo, la técnica, y otra muy diferente tener la ocurrencia y el coraje de hacerlo, la creatividad necesaria.

El artista, sea artista de lo que sea, siempre lo es porque abofetea la fea conciencia del mundo con manotazos de belleza.

Es siempre, si es verdaderamente artista, un revolucionario.

el paseante

La erección del miércoles (3).


En la erección del miércoles tenemos esta semana el pene de uno de mis mejores amigos, con este pene da comienzo una serie de colaboraciones de mis mejores amigos enseñando sus penes en erección, al menos eso intentarán..., que estén erectos, gracias por vuestra generosidad, y sabéis que no daré vuestros datos, salvo que me lo pidáis, todo quedará en el anonimato, y no importa el tamaño, todo vale, cualquier cosa, lo importante es que aún funcione..., ánimo chicos!!!!!!!!

El pene de hoy es un pene muy especial para mí, bueno, el pene no, claro, es la primera vez que veo este pene, os doy mi palabra, lo que es especial es su propietario, para mí es incluso secundario que tenga pene o no, y, desde luego, he de reconocerlo, se trata de una buena verga, pero lo fundamental no es su pene sino su amistad, y eso siempre será así.

¿Viva la amistad!!!!!!!!!!!

Un saludo,

el paseante

Mi mundo es mi blog.

Rafael Zabaleta. Máscaras de carnaval.

Soy adicto a mi blog
No logro salir de él
Me quedo atrapado en él
Preso de sus fantasías
Cautivo de sus ensoñaciones
Esclavo de sus pensamientos
El blog, tiránico amo, me esclaviza
Doblega mi voluntad
Triunfa sobre mí
Es mi super yo
Mi alter ego
Mi doble
Mi vida paralela
Mi triunfo y mi fracaso
Mi placer y mi dolor
Sólo vivo en el blog
Fuera del blog soy un sonámbulo
Sin rumbo
Perdido
Sólo en el blog vivo
Sólo en el blog soy yo de verdad
Te quiero blog
Blog, mi amor

el paseante

Mis más queridos amigos y el blog.


Siempre continuaré con ilusión el blog por ellos.

Unos tienen problemas de salud y el blog sé que les gusta, les saca durante un rato de estar dando vueltas a sus padecimientos.

Otros tienen familiares a su cargo que también están pasando momentos difíciles, otros tienen problemas familiares, otros problemas personales, otros se sienten solos...

El paseante os recoge a todos cada día y os sube al carrusel de la imaginación del blog y os lleva hasta las estrellas para después dejaros caer al suelo de golpe y así, con ese susto, se os va pasando poco a poco el hipo de la tristeza que a veces en la vida nos encoje el alma con su zarpa cruel.

Os quiere,

el paseante

martes, 22 de noviembre de 2011


Bienvenida Latvia!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Bienvenida Letonia al blog!!!!!!!!!!!!!!!

El blog es tu casa.

A tu disposición, toma lo que quieras...

Es un placer tenerte con nosotros.

Abrazos,

el paseante

La película de la semana: La noche americana.


Cine dentro del cine, Truffaut, sobrevive a la nouvelle vague, y hace este película que toma el nombre de un truco cinematográfico, "night of day", que utilizan en USA para filmar de día con un filtro y así parece que es de noche, por el contrario en Europa se rueda de noche.

Esto se explica en un momento de la película, que va sobre eso, sobre el rodaje de una película, es cine dentro del cine, puro estructuralismo, la forma sale a la superficie y se convierte en fondo, el lenguaje es el mensaje, lo profundo está realmente en la superficie, ése es el mensaje.

Hay una decosntrucción contínua de la realidad, la ficticia de la película que se rueda y la verdadera pero también ficticia a su vez de la película sobre el rodaje, interesante discurso que habla sobre la verdadera naturaleza humana, sus contradicciones y su inseguridad.

Jacqueline Bisset y Jean Pierre Leaud son la pareja protagonista, el propio Truffaut hace de director en la ficción, y además van desfilando por ella una serie de actores clásicos en papeles secundarios, arquetipos del star sistem.

Se trata de una coproducción con Hollywood, la película más internacional de Truffaut, y para mí la más interesante, aunque todas lo son, pero elegir una en especial es cuestión de gustos.

La ligereza, el ritmo, la música, la resolución de las escenas, los planos, los diálogos tan espontáneos, la verdadera historia de un rodaje, todo hace que sea como vivir desde dentro la película sin que sea un reportaje sino siendo precisamente eso, una película.

Inenarrable Truffaut de actor, le gustaba aparecer en sus películas como a Hitchcock, del que era gran admirador, en esta se pasa toda la película delante de la cámara, hace de director por partida doble, actúa como director y dirige la verdadera película, inenarrable digo con su sordera, era sordo en realidad, y su dirección de actores, que incluye terapia psicológica en la mayor parte de los casos, incluso uno de ellos, ya mayor, muere a mitad del rodaje, todo un episodio.

Y además están los caprichos del productor, los recortes de presupuesto, el precipitado e improvisado final, real todo como la vida misma, y una banda sonora deliciosa cuyos compases me parece estar oyendo pese a haber pasado tanto tiempo...

No recuerdo bien la de veces que la he visto, hace ya muchos años, cuando había cinestudios...

el paseante

Mi rincón favorito de Madrid.


La Gran Vía es New York y Callao es Times Square, ¿o no?, bueno, yo diría más, es al revés, New York es la Gran Vía, y Times Square es Callao.

Invierto los términos porque a mí me gusta más la plaza de Callao que Times Square, cuando estuve en New York me decepcionó Times Square, nada que ver con nuestra Plaza de Callao.

Obsérvese la armonía de formas, de volúmenes, de colores, las perspectivas, las líneas que se entrecruzan en perspectivas infinitas, la vida que bulle por sus alrededores, de forma cadenciosa, ni apresurada ni lenta, con una calma rápida, o con una rapidez calmada, como se quiera.

De vez en cuando necesito ir a Callao a ver la luz que cae del cielo como un agua cristalina e iluminada, líquido elemento la luz de Callao que queda apresada entre las cuatro paredes de la plaza, luz cenital que se abre optimista y plena al bullir de la plaza, me quedo un rato contemplando tanta belleza y pienso: qué bonito es Madrid. Y por entre la luz, como si fuera un agua pura, se deslizan los apresurados peatones como peces cautivos en el fondo de una gran pecera.

Sí, Madrid, en ocasiones, es la belleza, sin duda.

el paseante

La noticia de la semana: la prima de riesgo.


Es mi prima, se llama Anita.

¡Menudo riesgo que tiene la prima!

¡Esto si que es una prima de riesgo...!!!!!!!!!!!!!!

(no sé si esperábais algo así de mí, tal vez no)

el paseante

lunes, 21 de noviembre de 2011


Rosa Arribas Sanz. Semblanza.


También conocida como Rosaura o Rosamunda, o simplemente Munda o Rosa Mundana, bueno, así la llamo yo, de todas estas maneras, y ella en venganza me llama Peperra.

Es la persona más íntegra y cabal que conozco, y más coherente, comprometida, sincera y leal.

No sé si después de decir esto dar por terminada la semblanza, pero no, porque hay más, aún hay mucho más...

También es la persona menos políticamente correcta que conozco, lo cual le viene creando muchos problemas en la vida.

Ella va desde hace tiempo por la vida en formato zip, es decir, como los ficheros informáticos comprimidos, esperando que llegue el día en el que se den las circunstancias precisas para poder descomprimirse y volver a poder sacar de dentro todo lo bueno que lleva, pero por ahora está difícil, muy difícil, su reino, hoy por hoy, no es de este mundo.

Es bióloga, como Ana García Obregón, que fue, por cierto, compañera suya de facultad, pero nada que ver, Anita, si viera hoy a Rosa, se desintegraría cual molécula cuántica.

En un pasado ligeramente remoto Rosa y yo compartimos inquietudes, proyectos, ilusiones, algún que otro berrinche y mucho trabajo, hoy de todo aquello sólo queda el recuerdo, tempus fugit.

Es muy de izquierdas, es de izquierdas "que te cagas", como ella diría, porque es, todo hay que decirlo, muy mal hablada. Y es que hay como dos Rosas, ella es algo dual, por un lado está la señorita educada de provincias, la chica de buena familia, y por otro el feroche incontenible de la progre desatada y lenguaraz.

Una mujer de contrastes que lo mismo pasa de blasfemar a teorizar sobre Sartre, o de poner mote a "todo bicho viviente", como ella diría también, a saber preparar y presentar una brillante ponencia en un Congreso.

Como ella es muy de izquierdas, para poder tratar conmigo finge creer delante de mí que yo también soy de izquierdas, le sigo la corriente y así nos entendemos, además a mí me da igual, yo puedo ser de cualquier cosa con tal de tener a una amiga como Rosa.

Una AMIGA (con mayúsculas) como Rosa.

Rosa, te quiero,

el paseante

Nota sobre la foto: me ha mandado unas fotos suyas en formato indescifrable, razón por la cual he escogido ésta del río Duero a su paso por Soria que seguro le gustará, ella es Soriana de pro. Si en algún momento me manda una foto suya descifrable la pondré, palabra de paseante.

Saber estar. Good manners.


Es como el ser elegante, algo difícil de conseguir salvo que sea innato. Saber estar es un arte equiparable al arte de ser elegante y, además, suelen ir unidos. Difícilmente suele darse lo uno sin lo otro.

Saber estar en toda circunstancia por difícil que ésta sea, saber estar es una cualidad del ser, es curioso, el ser y el estar, pues son al final lo mismo, de ahí que los anglosajones sólo tengan un verbo para designar ambas cosas.

¿Soy guapo o estoy guapo?

Creo que soy guapo pero con frecuencia creo estar feo, pero eso es algo subjetivo, como me veo, como me ven, cómo soy.

¿Cómo puedo estar feo si soy guapo?

¿Y cómo puedo ser feo si a la vez soy guapo?

No sé si me explico, según quién me vea, según cómo me sienta, así soy, fugaces impresiones de mí, perecedras imágenes.

Y por encima de toda esa precariedad de apariencias debe estar mi saber estar, valga la redundancia.

Mi saber estar es la elegancia de mi personalidad, un cúmulo de buenas maneras, educación, cortesía, prudencia, amabilidad, simpatía. Mi saber estar es mi amor por los demás traducido en respeto.

Good manners dicen los ingleses, y en esta expresión resumen todo.

Una sonrisa, una mirada, un gesto delicado, una deferencia, todo eso sentido y expresado.

Ésa es la llave que abre todas las puertas, el saber estar, las buenas maneras, la elegancia del alma, el corpore sano del espíritu.

Por dura y difícil que sea cualquier situación debemos mantener en calma el saber estar, bandera internacional del buen gusto.

Elegancia del ser, amor por uno mismo y por los demás.

el paseante

El tiempo sobre mi fotografía.


Cuando el tiempo se ponga amarillo sobre mi fotografía...
Tal y como dijo el poeta.
Bueno, pues el tiempo se puso ya amarillo sobre mi fotografía.
Corrían los años 60 y el paseante no era aún el paseante, apenas paseaba si no era de una mano que le guiara.
Tampoco se llamaba aún el paseante, para eso quedaba mucho tiempo, le llamaban Josito, un nombre que no eligió él y que nunca le gustó.
¿Josito le llamaban todos, o Josito le llamaban los extraños solamente?
El paseante no lo recuerda.
También le llamaban Jose, cuando las cosas se ponían serias..., cuando le regañaban, o le exigían que se comportara de una determinada manera, o que hiciera algo.
Aún no era ni siquiera José Ramón, ni JR, aún quedaba mucho para que llegara todo aquello.
La foto no tiene fecha, debe estar tomada en alguna boda, no se sabe de quién con quién, el paseante era niño, obviamente, una tía abuela, su tía Anita, le sujetaba entre sus brazos mientras el paseante le daba un cariñoso beso y ella sonreía, entretanto el paseante no se descuidaba y mira por el rabillo del ojo al fotógrafo.
Paseante, el tiempo se ha puesto amarillo sobre tu fotografía hace tiempo... como puede observarse por el color sepia de la foto.
¡Qué tiempos aquéllos!

Abrazos

3.000 visitas al blog!!!!!!!!!!!!!!!!!


Sin palabras, me he quedado mudo, me he despertado con la buena noticia de que ya vamos por las 3.000 visitas al blog, muchas gracias a todos queridos lectores, seguidores, fans, fanáticos, adictos, como queráis llamaros, y un beso para todos de vuestro paseante.

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sábado, 19 de noviembre de 2011


Besos de el paseante.

Hugh Grant en una escena de Maurice de James Ivory

Un beso para todos y feliz fin de semana.

Os quiere,

el paseante

Sospechosa generosidad.



Sospecho de tanta generosidad, sacrificio y altruismo de nuestros políticos patrios, sinceramente, nunca dejaría los asuntos de todos en las manos de un asalariado, creo que los asuntos de todos entre todos se resuelven, y no por mercenarios de la política, salvadores, ni padres de la patria.

¿Qué cualificación tienen para gobernarnos?

A mí sus curriculos no me convencen, son, sin más, políticos, ¿y eso en qué consiste?, pues en estar peleándose todo el día y diciendo tonterías, en tener una colección de arrimados que les adulan y consiguen favores de ellos, y en pensar sólo en ellos ante todo, y en tener la vida resuelta de por vida, que es lo que en definitiva buscan.

¿A cambio de qué se gobierna en una situación tan complicada como la que estamos viviendo?, me pregunto...

Si lo sabéis decídmelo, por favor.

Abrazos cariñosos,

el paseante

El vacío sideral.



Mañana el vacío, la nada sideral, y pasado mañana llega el maestro con la regla de medir a golpearnos en los nudillos por no haber sido lo suficientemente aplicados, es lo que tiene cambiar de maestro, que viene exigiendo, el anterior nos había cogido ya algo de cariño al menos, sabía que éramos un desastre y que alguna cosa buena teníamos también, pero el nuevo maestro no nos conoce y al principio vamos a estar retraídos, lo cual no va a facilitar las cosas, se va a pensar que no nos cae bien y se va a poner serio, exigente, algo totalitario quizás, y nosotros vamos a pensar lo mismo, que no le caemos bien, en fin, un lío, pero me pregunto, ¿quién necesita un maestro a estas alturas?, siempre tiene que caernos encima algún padre de la patria para salvarnos, no nos pueden dejar en paz, no son capaces ni de poner orden en sus vidas y vienen a tratar de poner orden en las de todos los demás menos en las suyas, las suyas como siempre, a su aire, a su interés.

¿Quién les ha dicho alguna vez que les queremos? ¿Las urnas?

Analicemos el 21 N los porcentajes y comprobaremos que nos van a gobernar por el capricho minoritario de un grupo de votantes que viven atados al pasado y que votan a la opción menos mala según ellos.

Y las dos Españas otra vez en guardia, como si todo eso fuera de utilidad para alguien excepto para ellos mismos, para los políticos.

Con amor,

el paseante

Mañana elecciones.



He escogido una imagen del joven Disraeli, el político favorito de la reina Victoria, Gladstone y él se turnaban en el poder en la Inglaterra victoriana, el pobre Disraeli tenía todo en contra desde el principio, era una especie de advenedizo y encima judío, sin embargo pronto conquistó la simpatía de la reina y se convirtió en su más preciado confidente.

André Maurois escribió una magnífica biografía de este magnífico político, una rara avis de la política de la época, original, rompedor, disparatado, genial.

¡Qué tiempos y qué políticos! Un lujo.

Bueno, ahora no tenemos ni a la reina Victoria, ni a Disraeli, ni siquiera a Gladstone.

Uno mira a nuestros políticos y se deprime, me gustaría ser capaz de sentir algún tipo de emoción por alguno de ellos, ni negativo, ni positivo, no me provocan nada, algunos me parecen caricaturas de políticos, como salidos de un chiste de Forges, torpe ambición, afán de poder, ansias de estatus, ganas de dinero.

¿Hay alguna idea? ¿Algún pensamiento dentro de esas cabezas?

Si la hay no la transmiten, no son capaces sino de hablar por hablar, de deambular por un vacío que abruma.

¿Tenemos los políticos que nos merecemos? Seguramente algunos que son como ellos tienen los políticos que se merecen, pero somos muchos los que pensamos que todo este tinglado es muy mejorable.

Criticar a los políticos es fácil suele decirse, pero por qué será que son tan criticados, pensemos en eso y actuemos en consecuencia.

La democracia, supremo bien, ha sido llevada a un callejón de difícil salida por los políticos, parecen ser sus mayores enemigos.

Jornada de reflexión con las plazas de las ciudades llenas de disidentes de esta democracia secuestrada, creo que es algo que debe hacer pensar.

Y ahora, venga quién venga a pagar las consecuencias de sus manirrotas y utópicas políticas, de sus avariciosas políticas de favoritismos y botín de lo público, lo público, de lo cual se han apropiado, patrimonializando en sistema, las instituciones, el dinero público, cuando lo público debería ser de todos y estar pensado para el bien común y no para su beneficio de casta.

Política, política, política...

¿Hasta cuando durará esta ficción?

Un abrazo,

el paseante

El pan con chocolate y el amor de madre.



¿Recordáis el pan con chocolate? ¿Recordáis el amor de madre? ¿Los recreos del colegio, la cartera, el plumier, el tinteros y los plumines de la caligrafía, el sacapuntas, el compás, la brújula, el reloj de la comunión?

¿Recordáis algo de todo eso aún?

El paseante se acuerda de todo, sobre todo de las aburridas horas de clase en las que todo se aprendía a la fuerza, para olvidarlo rápidamente, se estudiaba sólo para los exámenes, luego de más mayor recuerdo algún que otro buen profesor que desrrollaba en los alumnos la curiosidad y el amor por la asignatura.

Y al volver a casa estaba mamá y el pan con chocolate, y el amor de madre, eso era lo mejor, paño de lágrimas, puerto seguro, confidente fiel, psicóloga de cabecera.

La madre, lo más grande, lo primero, el ancla de nuestro vagar por el mundo, la sufrida y paciente madre que siempre espera sólo la felicidad del hijo, porque sólo se siente feliz dando felicidad al hijo.

Y detrás de la madre la mujer, lo femenino, lo íntimo, la comprensión, la ayuda, el amor, detrás de la madre el hogar, la madre creadora del mundo conocido del hijo, procreadora, cocreadora junto con Dios del hombre.

Amor de madre, deberíamos tatuárnoslo en el brazo como los legionarios, para no olvidar nunca lo que nuestras madres han hecho por todos nosotros.

Gracias a ellas somos lo que somos.

Sirva esto de homenaje a mi madre que es la mejor madre.

Otro día hablaré del padre, por supuesto, pero hoy tocaba hablar de la madre.

Te quiero mamá.

Besos,

el paseante

viernes, 18 de noviembre de 2011


El gato y la melancolía.


Y al llegar a casa cada noche me espera mi gato...

Me mira , maulla, me sonríe, ¿sonríen los gatos?, sí, sonríen con el alma, cuando me recuesto en la cama se viene a mi lado y se recuesta entre mis piernas, apoya su cabeza sobre mí, apoya su ternura sobre mí, y se duerme, y a veces me duermo yo también, y va pasando el día por mi cabeza, todo lo sucedido, y no sé si lo estoy pensando o soñando, de pronto pienso cosas absurdas, impensables, y de pronto sueño cosas pensadas, impensables en un sueño, el sueño de repente se vuelve absurdo, el sueño es el lado surrealista del pensamiento, sólo en el sueño somos nosotros mismos de verdad, y el gato va soñando conmigo, a la par, y a veces nos intercambiamos los sueños, lo noto porque es entonces, cuando sueño el sueño del gato cuando soy más feliz, me inunda una paz verdadera, una paz que no puede ser nunca del hombre, que es sólo de gato, que es como la sombra de su espíritu, la paz, la paz de la ausencia de pensamiento, la paz de la vida tranquila pegada al brasero, al platillo de leche, a la mosca que vuela y al sol de la mañana.

Y me voy persiguiendo una mosca, lanzádole la zarpa por ver si la alcanzo, y, cosa impensable siendo hombre, la alcanzo porque soy gato en el sueño, y celebro mi triunfo comiéndomela, y me voy a mi rincón favorito, al rincón favorito del gato, detrás de la puerta del baño, junto al radiador, y me acuesto a dormir estirado, inmenso, como un tigre satisfecho después de la caza, y soy feliz.

¿Soñará el gato con una vida de hombre? Tal vez, se despertará y se irá a la oficina, me imagino al gato de funcionario, no entendería nada el pobre, ¿a quién iba a cazar?, en la oficina no hay ni moscas, pobre vida, vaya vida que iba a tener, mejor que no sueñe ser yo, que se quede de gato incluso en el sueño.

La ternura del ronroneo del gato, la ternura del runrún de la calefacción, la ternura del hogar, vuelvo al hogar cada atardecer a reencontrarme con el niño que volvía del colegio y le esperaba el beso de su madre y el pan con chocolate, el pan con chocolate de la dulce infancia, de la cándida adolescencia, el pan con chocolate del amor maternal.

el paseante

Madrid y la belleza.


Atardecer sobre Madrid, cae la luz como una tupida neblina que hace volar la imaginación al cielo, cielo sobre Madrid, azul añil con nubes de algodón, vaporosas nubes que amenazan tormenta, por debajo del cielo, apenas iluminadas por la débil luz de este atardecer telúrico, surgen dos cuádrigas, como si los edificios coronados por cuádrigas de bronce fueran algo usual, frecuente, normal, y nos llevan con la imaginación a un mundo mitológico de dioses y guerreros, a un más allá de fuerzas desencadenadas por los dioses para hacer cumplir su misión a los héroes.

Cae sobre Madrid la noche lentamente como una fina sábana de nubes que fuera tapando la luz del cielo que más allá sigue luchando aún por brillar siquiera sea débilmente, mientras la luz de las farolas se convierte en una nueva luz del sol, doméstica, anaranjada, pálido reflejo de un sol de neón.

Ya las nubes dejan de caer sobre Madrid y se quedan quietas, suspendidas, cerradas sobre su cielo, reflejando en su grisura la luz de todas las farolas, y de los faros de los coches, y de los escaparates de los comercios. Visto desde arriba Madrid parece una nave espacial parada en el universo, punteado de luces que emergen de la negrura de la noche.

Madrid perdido en la noche, esperando despertar, esperando amanecer un día más, cuando se apaguen los neones y se encienda la vida dentro de cada uno de nosotros para poner entre todos la ciudad en funcionamiento, haciéndola arrancar, despegar como un avión supersónico sin rumbo que tiene que moverse por moverse cada día, para saber que funciona, para saber que aún no es tarde.

¿Para saber que aún no es tarde para qué?, me pregunto, pues para saber que aún no es tarde para nada y que un buen día de repente será tarde para todo.

Madrid, espero de ti cada día una felicidad que sé me das sin yo saberlo, ignorante ciudadano tuyo como soy, y me adormezco en tu seno cada noche para alcanzar la libertad verdadera del hombre, la libertad de su mundo interior, y cada mañana despierto, eso creo,  para vagar por tus calles que son como pasillos, laberintos, de los cuales es imposible salir porque están ya dentro de mi cabeza.

Madrid, me pregunto a veces si realmente existes o eres una invención mía.

Adiós Madrid, hasta mañana.

el paseante

jueves, 17 de noviembre de 2011


El consultorio de Elena Francis. Mi marido es un mujeriego.

Radio de la abuela de el paseante.

Querida y admirada doctora Francis:

Lo primero felicitarla por su magnífico consultorio, soy su más ferviente seguidora ,y creo que me sirven para aprender sobre la vida todos los sabios consejos que usted tiene a bien darnos a sus oyentes.

El motivo de mi consulta es que estoy hecha un lío, soy una madre de familia, sacrificada y fiel, cumplidora de todas mis tareas y deberes tanto para con mi marido como para con mis hijos, por los cuales me develo, lucho, y sufro a diario lo indecible, y es que la crianza y educación los hijos no es tarea fácil y menos en los tiempos que corren.

Recientemente ha sucedido un acontecimiento que ha hecho tambalear los cimientos de mi vida, los cuales hasta ahora consideraba sólidos, y es que he descubierto que mi marido es un mujeriego.

No quiero entrar en detalles de cómo ha sucedido todo, bastante doloroso ha sido para mí descubrirlo como para ahora tener que rememorarlo, pero, doctora, tengo la absoluta certeza de que así es, mi marido va con otras mujeres, no me cabe duda, tengo pruebas concluyentes al respecto.

Y por eso la escribo admirada doctora Francis, para que me diga qué debo hacer.

Y sin nada más que tratar se despide de usted agradecida de antemano, su fiel admiradora,

Adoración

Querida amiga:

Por lo que deduzco del tenor de su carta debe de tener las cosas muy claras tal y como lo expone, y teniendo en cuenta que ha tomado además la decisión de escribirme, lo cual no ha debido ser fácil para usted pues son cosas difíciles de contar.

Creo que ha dado un paso muy importante compartiendo su problema y pidiendo consejo, la felicito por ello.

Tengo que decirle que en mi opinión lo más importante no es que su marido sea como usted dice un mujeriego, ni que tenga en su poder esas pruebas que según dice son concluyentes sobre ello, sino que lo más importante es que su marido la ha engañado durante todos sus años de casada sobre algo tan sustancial en el matrimonio como es la fidelidad, ocultándola sus verdaderos deseos, que no estaban puestos en usted sino en otras mujeres.

Esto tiene que hacerla pensar que no puede tener confianza en él a partir de ahora, porque alguien que la ha mantenido engañada durante tanto tiempo sobre algo tan importante, puede, seguro, volverla a engañar, siempre que le convenga, sobre cualquier otro aspecto de la vida en común.

El matrimonio debe basarse en la confianza, al igual que cualquier relación afectiva sólida debe basarse en la verdad, igual que no nos gusta que nos mienta un amigo, aún menos nos gusta que nos mienta un marido.

Mi consejo es que si quiere ser feliz de nuevo, trate de rehacer su vida lejos del mentiroso.

Atentamente se despide de usted,

Elena Francis

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